CRUMB Sandwiches de autor

Sandwiches de Lomo y Roast BeefCRUMB, Calle Conde Duque, 8, 28015 Madrid

Era la segunda vez que iba a este restaurante y, para el que no lo sepa, su nombre coincide con el apellido del escritor e ilustrador de cómics americano Robert Crumb. Este dato curioso fue el primero que me hizo interesarme por este local y lo segundo fue su oferta de sándwiches de autor.

Todos sus deliciosos sándwiches están elaborados  con pan casero pero de verdad, hecho con masa madre, como los que disfrutamos: el sándwich de pan normal con lomo curado y queso y el de pan de centeno con Roast Beef con tomate, rúcula y mayonesa ligera de mostaza acompañados, uno con patatas revolconas y otro con patata y batata con ali olí

Y si te gusta tomarte tomarte tus “bocadillos” con cerveza (os confieso que a mí me encanta) puedes hacerlo con La Cibeles o La Virgen, que son artesanales y están elaboradas en Madrid con el agua de la ciudad (de la que los madrileños se siente muy orgullos).

De postre tienen una mousse de chocolate para chuparse los dedos.

En cuanto al servicio aunque no son profesionales le ponen todas las ganas del mundo para que estés a gusto.

En resumen, un local perfecto para ir con tus amigos, eso sí mejor llama para reservar porque se ha puesto de moda o sino, improvisa y pásate algún día, pronto, por allí….que no te arrepentirás.

Mousse de chocolate y yogur con arándanos

Laura

La Granja Rural Food en Madrid

Infusión en regaderaLa Granja Rural Food Calle Ferraz, 36, Madrid

Todo empezó con la organización de la Cena de Navidad y La Granja Rural Food era mi preferido, pero acabó destronado por votación democrática…Así que no tuve más remedio que darle una segunda oportunidad y convencer a mis amigas para ir este sábado pasado por la noche.

Es un restaurante  con un aforo de no más de 25 o 30 comensales y decorado con un gusto por lo rural, incluida la vajilla duralex color marrón de toda de la vida y mesas rústicas de superficie irregular. Se nota el gusto del dueño por la decoración, para que nos encontremos a gusto, como en su casa.

Pero pasemos a la comida y tengo que empezar por los postres, que sí, que lo sé, qué es lo último pero realmente os advierto que debéis dejar espacio para probar el magnífico tocinillo de cielo hecho con una receta original de siglos pasados (ahora no recuerdo de qué siglo…) y la tarta casera de chocolate a la cerveza que conquistó mi corazón desde el paladar. Unas croquetas de entrantes, después un pollo picantón relleno, solomillo de ternera, ¡excepcional!, con puré de patata y unos huevos con patatas de los de toda la vida.

Un restaurante agradable que su propio dueño Rodrigo, un anfitrión en toda regla, califica con una frase que creo es bastante acertada “ Cocina de campo en época de vacas flacas” a un precio razonable para la calidad de la comida

Laura